
Año estelar por decidir en 3ª asamblea.
Reunidos bajo el signo de la mala suerte zodiacal, después de jugar a la pelota e impregnarnos de miel y mirra, fumar unos pitillos, acabar con el wiski y elevar cantos piadosos frente a una foto del titi-kaka, hemos decidido abandonar el planeta tierra, con el ánimo compungido y en la esperanza de hallar otro planeta. en principio mucho más distinto que éste. Al grito de : nada humano me es ajeno, salvo lo humano y: todo es humano menos lo humano, arrancamos máquinas y puestos hasta las cejas de espaciolina, nos apelotonamos en nuestros asientos. Algunos de entre nosotros lloran por sus seres queridos y así lo hacemos constar. Otros no. Ponemos la tele para amenizar el despegue y repartimos chuches. El capitán tan y meteoro manejan las palancas.
Desde el espacio la tierra se ve muy indefensa, nada que nuestro telescopio "matías enamorado" no pueda empeorar, les dejo la última instantánea obtenida al sobrevolar campo de criptana.
(No-continuará...)
EPÍSTOLA PARA SER DEJADA EN LA TIERRA
...Ahora hace más frío,
hay muchas estrellas,
flotamos a la deriva
Al norte de la Osa Mayor,
las hojas caen,
El agua es piedra en las rocas excavadas,
hacia el sur
Sol rojo aire gris:
lentamente vuelan los cuervos
Con sus torcidas alas,
las urracas nos abandonaron:
Desde que dejamos atrás los resplandores de Orión.
En su corazón cada hombre piensa que habrá de morir.
Muchos escribieron sus últimos pensamientos y cartas.
Ninguno sabe si nuestras muertes son pasajeras o eternas:
Ninguno sabe si esta errante tierra será hallada.
Yacemos y la nieve cubre nuestras vestiduras.
Les ruego a ustedes,
(si alguien abre este escrito),
Que formen en sus bocas las palabras que fueron nuestros
[nombres.
Les diré todo lo que hemos aprendido,
les diré todo:
La tierra es redonda,
hay manantiales debajo de los huertos.
La arcilla se corta con un cuchillo romo,
cuídense
de los olmos cuando truena,
las luces del cielo son estrellas...
Pensamos que no nos ven,
pensamos también
que los árboles no nos conocen, que las hojas de las hierbas
[no nos oyen;
También los pájaros son ignorantes.
No escuchen.
No se detengan en la oscuridad en las ventanas abiertas.
Hemos oído esto antes que ustedes:
son voces:
No son palabras sino el viento que se levanta.
Tampoco ninguno de nosotros ha visto a Dios.
(...A menudo hemos creído
Que las ráfagas de sol en el tardío y violento temporal
Señalaban un árbol, pero no era así.)
[peligrosas:
Hace mucho frío,
hay raras estrellas cerca de Arturo,
Voces gritan en el cielo un nombre desconocido.
(Traducción: William Shand y Alberto Girri, sobre la misma me he permitido dos licencias, en el verso 11, la sutitución de "chovas" por "urracas", para una mejor comprensión y en el 19 la supresión del segundo "ustedes", en aras del acento poético, o algo así.)